Por Javier García, hace 3 meses y 19 días

Esperando la cuarta temporada de «Perdidos»

Lost PromoNo hay ninguna serie en el mundo que cause la expectación que genera «Lost» («Perdidos»); ni de lejos. Gran culpa de ello la tiene por supuesto la seríe en sí, con la infinidad de misterios que rodean la isla; pero una parte importante de esa culpa se la debemos conceder a la maquinaria de marketing que se mueve detrás.

El flujo de información sobre «Lost» es casi constante, de tal forma que algunos blogs dedicados a la televisión en general más parecen canales monotemáticos sobre la creación de J.J. Abrahams: imágenes, trailers, promociones, spoilers, episodios para móbiles, juegos por internet, videojuegos... Un bombardeo constante que cumple su cometido: que no se deje de hablar de la serie en todo al año. Por esa razón algunos estrenos pasan desapercibidos, pero todos los aficionados a las series tenemos marcado el 31 de enero en nuestro calendario: y es que ese día comienza la cuarta temporada de «Lost».

Poco importa que los episodios cortos desarrollados para móvil (los así llamados «Mobisodes») no aporten nada nuevo a la trama y más parezcan escenas eliminadas por los productores. Poco importa también que con todos los spoilers deshechados en estos últimos años se pueda generar una serie completamente diferente a «Lost» (ahí dejo la idea: construir una serie con todos los supuestos avances de «Perdidos» descartados. No sé que saldría de ahí, pero me apuesto cualquier cosa a que un producto mejor que cualquier serie española).

Más interesantes son los juegos de realidad alternativaARG»: «Alternate reality game») que se han ido sucediendo temporada tras temporada y que crean una ficción paralela a la trama de la serie. En ellos cada uno de los aficionados toma el papel de investigador que revuelve en los turbios hechos que rodearon al ya famoso vuelo 815. Más allá de una mera diversión, gracias a estos juegos hemos tenido acceso a información sobre el origen de elementos como los números malditos, The Black Rock o las compañías detrás de la Iniciativa Dharma.

Aún nos queda por ver el resultado final del videojuego basado en la serie. La información referente a él se ha ido desvelando a cuentagotas, pero a poco que Ubisoft haya sabido trasladar la mística y el misterio de «Lost» al juego, las horas y horas de conversación acerca de él están garantizadas.

Siempre nos quedará la duda: ¿se genera más información en torno a «Lost» como una estrategia de marketing, o esa información tiene más eco en los aficionados por tratarse precisamente de esta serie?. Probablemente ambas opciones sean correctas.

Por Javier García, hace 3 meses y 28 días

Globos de Oro 2007

Globo De OroSuspendida la gala por motivo de la huelga de guionistas, la «entrega» de los Globos de Oro correspondientes al 2007 (no al 2008 como he leído en varias ocasiones) quedó reducida a un par de presentadores recitando los ganadores. Y digo recitar en vez de desvelar porque los premiados se habían conocido poco antes. Por supuesto la retransmisión del evento por parte de la NBC ha recibido todo tipo de críticas, y es que hay cosas que no se comprenden.

En cuanto a los premiados, pocas sorpresas, y el hecho de no poder ver las caras de los premiados en el momento de recibir el galardón no hace sino acrecentar la sensación de que todo ha ido según lo previsto. El éxito lo han acaparado las cuidadas producciones de los canales por cable; de forma merecidísima, por supuesto.

Mejor drama: «Mad Men». Una fantástica serie de la que ya hablamos en su momento y que se merecería sin ninguna duda este reconocimiento, de no ser por la existencia de un hito de la televisión como es «Damages». Para qué vamos a engañarnos, dentro de unos años casi nadie se acordará de «Mad Men», y «Damages» será recordada como una de las mejores series que jamás ha visto la pequeña pantalla.

Mejor musical o comedia: «Extras». Por mucho que me guste la serie y por muy bien que me caiga su creador Ricky Gervais (el mismo que ideó «The Office» en su versión original británica), en mi opinión hay cuatro comedias que están muy por encima del resto, cada una en su estilo: «30 Rock», «The Office», «Curb Your Enthusiasm» y «How I Met Your Mother».

Mejor mini-serie o película para televisión: «Longford». No he visto ninguna de las candidatas, así que nada que objetar.

Mejor actor en drama: Jon Hamm por «Mad Men». De una serie en la que me gusta casi todo, el protagonista no es lo que más brilla ni mucho menos. De hecho en «Mad Men» las interpretaciones femeninas son por lo general bastante mejores que las masculinas, y Jon Hamm no deja de ser un actor decente en un papel contenido, sin alardes. Bill PaxtonBig Love») lo hubiera merecido mucho más.

Mejor actriz en drama: Glenn Close por «Damages». La apuesta más segura de la noche y es que este premio estaba cantado desde antes de que se estrenara la serie. Y pese a que la actuación de la veterana actriz no me parece la mejor de «Damages» (enormes Željko Ivanek y Ted Danson), no me viene a la mente ahora mismo ninguna actriz que se lo merezca más.

Mejor actor en musical o comedia: David Duchovny por «Californication». Totalmente merecido, por el espectacular cambio de registro, por lo arriesgado de la apuesta y especialmente por hacer creíble a uno de los personajes con más magnetismo de la televisión actual.

Mejor actriz en musical o comedia: Tina Fey por «30 Rock». Que el Globo de Oro hubiera ido a parar a cualquier otra actriz hubiera sido poco menos que un ultraje. No sólo por su interpretación sino como creadora y guionista de la serie más divertida de la televisión actual. Sólo en el caso de que se lo hubieran otorgado a Mary-Louise Parker no hubiera sido un completo sin-sentido.

Mejor actor de reparto: Jeremy Piven por «Entourage». Una lástima por Ted Danson, mi favorito absoluto. Especialmente por la fama de actor «poco serio» que tiene («Cheers», «Becker»...) y que ha logrado desprenderse para siempre, al menos para aquellos que hemos visto su buen hacer en «Damages». Y es que nos ha demostrado que se puede convertir a un hijo de puta integral en el personaje más atractivo de una serie que ya de por sí cuenta con excelentes personajes.

Mejor actriz de reparto: Samantha Morton por «Longford». Sin haber visto la actuación de la Morton en esta miniserie es complicado hacer una valoración, aunque es una actriz que me ha parecido magnífica desde que fuera nominada al Oscar sin decir una sola palabra en «Acuerdos y Desacuerdos» de Woody Allen. Ninguna de las otras actrices nominadas me convencía.

Por Javier García, hace 4 meses y 3 días

Series de estreno en 2008

TerminatorLa mitad de temporada americana (mid-season) es uno de los fenómenos televisivos más extraños de todo el mundo. En esta época se mezclan en la parrilla algunos de los estrenos más esperados con series de las que apenas nadie ha oído hablar; producciones terminadas hace meses, que han esperado impacientes su puesta de largo, con productos acabados de mala manera a última hora; series triunfantes y consolidadas con otras que disfrutan de su última oportunidad para convencer al espectador... unos meses tan caóticos como interesantes y que siempre deparan alguna sorpresa.

La mayoría de los estrenos son ya conocidos por parte del telespectador avezado (leáse usuario de programas peer to peer) debido a los pilotos filtrados ya en verano. El ingente caudal de información que circula en internet hoy en día hace además que al menos tengamos una pequeña noción de la mayoría de nuevas series que nos esperan:

«Cashmere Mafia»: Con un planteamiento muy similar a «Lipstick Jungle» casi consigue realizar lo imposible, ser tan avariciosamente estúpida como ésta. Cuatro mujeres atractivas y de éxito tratan de compaginar su vida laboral y su vida personal. Casi todo lo dicho en la crítica a «Lipstick Jungle» se puede aplicar a esta aburridísima producción. Si algún día me recupero del estupor causado por su primer episodio escribiré una entrada sobre ella. 6 de enero en Fox.

«Eli Stone»: La nueva serie de Greg Berlanti, productor de «Everwood» y «Brothers and Sisters», trata sobre un abogado treintañero que empieza a tener unas visiones que le encaminan a realizar acciones fuera de lo ordinario. Al igual que «New Amsterdam», esta serie es un intento de reverdecer un género clásico añadiéndole el componente sobrenatural que tan de moda está en las producciones actuales. 31 de enero en ABC.

«In Treatment»: La producción más novedosa, al menos en cuanto a formato, nos viene de la mano de la HBO. Y es que si este canal no existiera alguien tendría que inventarlo. La serie gira alrededor de la consulta de un psicoterapeuta, Gabriel Byrne, y se emitirá 5 noches a la semana, estando centrado cada día de la semana en un paciente distinto. 28 de enero en HBO.

«Knight Rider» («El Coche Fantástico»): Serie que busca la complicidad de los más nostálgicos, reviviendo al mítico KITT con un oportuno lavado de cara que lo situa en pleno siglo XXI. La producción se ha presentado como telefilm, pero en realidad se trata de un piloto de 2 horas que puede dar la luz verde a una nueva serie. El protagonista de la serie será el hijo de Michael Knight, pero el borrachín de David Hasselhoff tendrá una aparición especial en el papel que le hizo mundialmente famoso. 17 de febrero en NBC.

«Lipstick Jungle»: Horrenda serie que ya tratamos en su momento con la liberación del primer episodio. Nada más que añadir a lo comentado entonces, producto de retrasadas mentales para retrasadas mentales. 20 de enero en NBC.

«New Amsterdam»: Drama que mezcla el género policiaco con el sobrenatural. John Amsterdam es un detective de homicicios de Nueva York que posee la peculiaridad de ser inmortal. Amsterdam fue en realidad un soldado holandés (qué si no con ese apellido) del siglo XVII. Si la serie es tan ridícula como su planteamiento habrá que huir de ella a toda costa. 14 de marzo en Fox.

«Quarterlife»: La revolución de internet hecha serie. Una producción realizada para su distribución online (cualquiera puede ver los episodios en la página web oficial) y para la que la NBC adquirió los derechos de emisión por televisión. Gira en torno a 6 veintañeros en la época digital. 18 de febrero en NBC.

«The Return of Jezebel James»: Amy Sherman-Palladino, creadora y guionista de «Gilmore Girls», regresa con una comedia de situación al uso. Una editora de libros incapaz de tener hijos recurre a su hermana, con la que apenas tiene contacto, como madre de alquiler. De las pocas escenas filtradas apenas podemos hacernos una idea de la serie, aunque dichos fragmentos eran poco prometedores y las risas enlatadas hacían verdadero daño físico a los oídos. 14 de marzo en Fox.

«Terminator: The Sarah Connor Chronicles»: Otra serie que ya tratamos anteriormente y que no merece la pena volver sobre ella. Mala a rabiar. 13 de enero en Fox.

«Unhitched»: Comedia producida por los hermanos Farrelly («Algo Pasa Con Mary»), hecho que por sí sólo ya despierta interés. La serie gira en torno a un grupo de amigos que se han divorciado o separado recientemente. Ahora descubren lo duro que es volver a empezar a los treinta y tantos. 2 de marzo en Fox.

«Welcome to The Captain»: Comedia de la que apenas existen referencias y que se centra en la vida de diversos personajes que viven en un legendario edificio de apartamentos de Hollywood. 4 de febrero en CBS.

Por Javier García, hace 4 meses y 9 días

La temporada más corta

The OfficeInmersos como estamos en una huelga de guionistas que parece no tener fin, a pesar de las contradictorias informaciones que aparecen día sí día también, nos encontramos con que a mediados de diciembre muchas de las series de este año habían agotado prácticamente todos sus episodios disponibles.

Conocedores desde hace tiempo de la fecha de la huelga, muchas series optaron en su día por escribir un último episodio que pudiera servir como culmen a una eventual mini-temporada, en caso de que las negociaciones entre guionistas y productores no prosperasen. Por esta razón no nos hemos encontrado series dejadas «a medias», tramas cortadas o cliffhangers absurdos. Es el caso por ejemplo de «House», con una tercera temporada que se ha alejado satisfactoriamente del ritmo habitual de la serie; de «Heroes», que ha constatado con un flojísimo segundo volumen, «Generations», que la serie ha muerto para cualquiera con un mínimo de buen gusto; o de «Pushing Daisies», una serie digna de ver a pesar de la decepción generalizada que ha expresado la crítica. «Dexter» también ha finalizado su temporada con un último episodio que ha maravillado a propios y extraños, pero los 12 episodios que la han conformado son con los que se contaban de inicio.

En el caso de las comedias, normalmente sin tramas que se extiendan más allá de un episodio o dos, este problema por supuesto no ha existido y se han emitido tantos episodios como hubiera producidos. Como ejemplo podemos poner a «The Office», con 8 episodios que han sabido a muy poco y, por qué no decirlo, con un nivel más bajo que en temporadas anteriores, y a «How I Met Your Mother», que sigue sin decepcionar con sus novedosas fórmulas de narración.

Sin embargo la táctica a la que más se ha recurrido es la de postponer unos pocos episodios para este año 2008, buscando seguramente el momento más propicio para su emisión, con poca competencia y en fechas con un gran porcentaje de personas frente al televisor. El parón de las navidades ha dejado por lo tanto númerosos episodios «huérfanos» y aún queda por ver el éxito de esta maniobra. Destacan «Grey's Anatomy» y «Desperate Housewives», que habiendo cerrado 2007 con episodios dignos de un final de temporada se han reservado sin embargo un único episodio para este nuevo año. Que tras los excesos de navidad alguien se vaya a acordar de las tramas de ambas series parece no preocuparles. «30 Rock», aún sorprendentemente divertida y amena, «My Name Is Earl», en una tercera temporada que ha resucitado una serie que había ido a menos, y la prometedora «Samantha Who?» también han seguido este camino, aunque al tratarse de comedias acusarán menos el hiato.

Otras series se han guardado algunos episodios más, por lo que el parón se hace más comprensible que en los casos anteriores. Si aún queda algún fan de «Prison Break» (gente optimista donde la haya, viendo vida en un cadáver putrefacto), aún podrá «disfrutar» una tanda de 5 episodios. 5 episodios son los que también faltan por emitirse de «Carpoolers», una incógnita aún a estas alturas. 3 episodios restan por ver de «Dirty Sexy Money», aún interesante aunque una pequeña decepción y 2 de la muerta en vida «Big Shots» y de «Private Practice».

Por suerte aún quedan series por estrenar temporada, pero de ello hablaremos en la próxima entrada.

Por Javier García, hace 5 meses y 23 días

Del doblaje y los subtítulos de las series

DoblajeCuando el españolito medio está sentado comodamente en su sofá, viendo su serie americana favorita en el televisor, tiene la certeza de estar disfrutando del mismo producto que disfrutan en Estados Unidos. O en Rusia, Suiza o Luxemburgo. No se puede estar más equivocado. Para empezar es probable que el formato sea diferente. Las series se ruedan en panorámico (16:9) y en España se tiene la costumbre de convertirlas a 4:3 (algo que por ejemplo no se hace con las películas de cine), recortando la imagen por los laterales y haciendo que en la mayoría de ocasiones los encuadres terminen haciendo verdadero daño a la vista.

Por si la mancillación de la obra no fuera completa y puesto que los españoles somos demasiado vagos para leer subtítulos, las series sufren una nueva mutilación con el doblaje al español. Con el doblaje se eliminan las voces originales y por tanto se recortan a la mitad los recursos creativos de los que disponen los actores para desarrollar su labor. Las voces de los dobladores son poderosas, profundas, dignas de un locutor radiofónico, pero normalmente huecas y carentes de matices. Como norma general la voz del actor original y la del doblador no tienen ningún punto en común. Sin embargo lo preocupante es que muchas veces el tono en el que se doblan los diálogos no concuerda en absoluto con el espíritu en el que fueron rodados originalmente. Y lo que es aún peor, en ocasiones la traducción al español es simplemente errónea.

Mientras que con las películas de cine los doblajes suelen tener cierta calidad, con las series de televisión no suele ocurrir lo mismo, y especialmente en los últimos años estamos siendo testigos de doblajes verdaderamente bochornosos, que no hacen otra cosa sino mermar la calidad final del producto. Actualmente las series se doblan en sesiones maratonianas, sin tiempo siquiera para estudiar las voces originales o los matices de las diferentes frases, y la falta de atención en los detalles se acaba notando globalmente en el conjunto.

El verdadero amante de las series debería disfrutar de ellas en su formato e idioma original. Si su dominio del inglés (o del idioma que corresponda) no es muy fluido, debería incorporar a la serie los subtítulos en inglés. De esta forma es fácil seguir los diálogos, y las palabras o expresiones que no entienda puede consultarlas, consiguiendo además con el tiempo adquirir más soltura en el idioma. Si desconoce por completo el inglés, no le queda más remedio que usar subtítulos en español. Aunque se corre el riesgo de una traducción poco fiel (siempre hay juegos de palabras o expresiones intraducibles) al menos las voces originales (y lo que es más importante, los matices) se mantienen intactas.

Muchas personas se mofan de la costumbre que muchos tenemos de referirnos a las series americanas con su nombre original, como si fuera una simple muestra de esnobismo. Lo que la escasa capacidad mental de estas personas les impide comprender es que aquellos que seguimos las series en su idioma original (y por supuesto, a su ritmo de emisión original) las conocemos mucho antes de que en España se compren sus derechos, o que simplemente estamos más acostumbrados al nombre en inglés que a la traducción de turno en español.

Pero, más allá de esos motivos, la distinción en los títulos de las series, en español o en inglés, está empezando a ser necesaria por la sencilla razón de que las series dobladas son diferentes a las originales. Y si alguien no cree que esto sea posible, que compare el personaje de Desmond en «Lost» y en «Perdidos», o el de Gaius Baltar en «Battlestar Galactica» y «Galáctica, Estrella de Combate», o básicamente todos los personajes de «My Name Is Earl» y «Me Llamo Earl»... sólo por mencionar algunos de los casos más sangrantes, en los que los personajes varían sustancialmente entre el original y la versión doblada. Porque en realidad todos y cada uno de los personajes de series y películas pierden parte de su naturaleza cuando son doblados.

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