Por Javier García, hace 6 meses y 17 días

«Samantha Who?»: Primer episodio

Samantha WhoVan avanzando las semanas y cada vez quedan menos series de estreno por desvelarse; la última, «Samantha Who?», una comedia que la ABC empezó a emitir el 15 de octubre con unos datos de audiencia agridulces. Por un lado lideró su franja horaria, pero por otro empeoró notablemente los resultados del programa que le precede en parrilla, «Dancing with the Stars». Esto probablemente deba interpretarse como una falta de expectación por la serie, por lo que una caída pronunciada en el número de espectadores para la siguiente entrega no está en absoluto descartada.

Argumento: Samantha Newly es una treinteañera que tras un accidente de coche y un breve periodo de coma despierta con una amnesia profunda que le impide recordar cualquier dato sobre su vida, su familia o sus amigos. Cuando poco a poco va aprendiendo cosas sobre sí misma descubre que no era en absoluto una persona querida por los demás.

Nos encontramos con el problema habitual en los estrenos de comedia: 20 minutos son insuficientes para hacernos una idea de hacia dónde se encamina la serie. En este caso ni siquiera se nos presenta de forma adecuada a los secundarios, sólo al personaje principal, Samantha, que por lo visto hasta ahora monopolizará todas y cada una de las escenas. En todo caso el punto de partida parece interesante y puede dar mucho juego en una comedia. Los personajes con amnesia son ya todo un clásico, y los deseos de mejora y redención tampoco son nuevos en televisión (actualmente contamos con el ejemplo de «Me Llamo Earl»).

Lo que es algo preocupante es que con todas las posibilidades que otorga el argumento una de las escenas del primer episodio funcione tan rematadamente mal. Me refiero a la reunión de Alcohólicos Anónimos; una escena que corta el ritmo (bueno hasta entonces), resuelta de una forma bastante pobre y que se acaba tornando hasta aburrida. Si esto ocurre en el primer episodio, qué no podrá suceder en las próximas semanas. Esperemos que esto no indique deficiencias en el guión, porque salvo ese detalle «Samantha Who?» apunta maneras y su estreno puede calificarse de notable.

La absoluta protagonista de la serie es Christina Applegate («Matrimonio con Hijos», «Jesse») en el papel de Samantha, una elección que en general se presenta como acertada aunque en algunos momentos peque de histrionismo. Completan el reparto actores ya curtidos en series como Jennifer Esposito («Spin City», aunque muchos la conocerán en cine por la magistral «Crash»), Melissa McCarthy («Chicas Gilmore») o Barry Watson («Siete en el Paraíso», «¿Qué Hacemos con Brian?»).

Dentro de los estrenos de esta temporada «Samantha Who?» se posiciona en el pelotón de cabeza, algo que este año no está muy complidado, dicho sea de paso. Representa el tipo de comedia que se está imponiendo en los últimos años: rodada con una única cámara (en contraposición a la ya cada vez más infrecuente multi-cámara), sin las caducas risas enlatadas a las que antes estábamos acostumbrados, con un ritmo veloz propiciado por unas escenas cortas y unos constantes cambios de entorno... Por supuesto todo esto sirve de poco si una comedia no cumple bien su función: hacer reir. Y por el momento «Samantha Who?» se presenta como una seria amena y a ratos divertida. Habrá que seguirla.

Por Xavier Hernández, hace 6 meses y 21 días

Andrea Roth, nuevo fichaje para «Perdidos»

Andrea RothA pocos meses del estreno de la cuarta temporada de «Perdidos», conocemos que Andrea Roth, protagonista de «Rescue Me», se une a la extensa lista de actores y actrices de la exitosa serie norteamericana. Roth dará vida a una terapeuta bella, dura, agresiva y extremadamente obsesiva. Ha hecho también cameos en el cine («War»), pero su auténtico curriculum se ha creado en la series de televisión, con casi 20 años de experiencia.

Andrea Roth se une a Jeremy Davies, Ken Leung, Jeff Fahey, Rebecca Mader, Lance Reddick, Harold Perrineau y Cynthia Watros, en el que esperamos que sea el estreno del año en cuanto a series se refiere.

Por Javier García, hace 6 meses y 23 días

«Carpoolers»: Primer episodio

CarpoolersSi el nivel general de los estrenos de esta nueva temporada está resultando realmente bajo, en el apartado de comedias la situación no parece cambiar: «Back To You», «The Big Bang Theory», «Cavemen»... son productos mediocres condenados a no perdurar en la parrilla. Hasta el momento sólo dos son capaces de mantener la cabeza alta, aunque sin alardes; «Aliens in America» y la que ahora comentamos: «Carpoolers». Esta serie se estrenó en la ABC el 2 de octubre con un primer episodio que alcanzó unos prometedores datos de audiencia, aunque éstos se desinflaron con la siguiente entrega.

Argumento: Cuatro hombres comparten el coche en los trayectos de ida y vuelta a sus respectivos trabajos: Laird, el mujeriego recién divorciado; Aubrey, el reservado padre de familia; el conservador Gracen y el recién casado Dougie. En esos viajes los cuatro, muy diferentes entre sí, hablan de sus vidas, compartiendo con el resto las presiones del trabajo y el hogar.

Ya mencionamos esta serie al hablar sobre las audiencias de «Cavemen», y ahora explicaremos el porqué. El espectador español puede que no entienda este concepto por falta de costumbre, pero Estados Unidos es un país en el que se respetan los horarios de programación. Esto quiere decir que los distintos espacios tienen un horario prefijado, un horario que concuerda normalmente con las horas del día. Es decir, una serie puede tener su emisión programada para, simplemente, «los martes a las 9». Tal cual. Y no sólo eso sino que, lo que es más importante y extrañará aún más al maltratado público español, las series empiezan ¡a la hora en que están anunciadas!.

En este marco, en el que todas las cadenas compiten en horarios ya preestablecidos, cobra especial importancia la serie (o en general el programa) que le antecede. De ahí que se hable de que una serie «hereda» el público de la anterior. Y si esto es importante para espacios de una hora, en comedias de media hora de duración es absolutamente vital. Si una serie empieza a las 8 y media, básicamente el único público disponible es aquel que estaba viendo el espacio anterior de esa misma cadena. El resto se encuentra probablemente a la mitad de cualquier otra emisión. Esta es la razón por la que las comedias, que casi siempre se agrupan de dos en dos, suelen tener datos de audiencia muy parecidos a los de su «pareja». Esto viene a cuento de que «Carpoolers» se emite justo después de «Cavemen», una serie francamente pobre y un fracaso que se venía pregonando desde hace tiempo. Si tuviera que apostar mi dinero diría que la serie de los cavernícolas no va a aguantar ni media temporada en parrilla, lo cual quiere decir que probablemente «Carpoolers» seguirá un destino similar. Por supuesto hay otras opciones, como el cambio de horario, aunque por lo general no suelen funcionar.

Siendo veinte minutos insuficientes para hacer una correcta valoración del reparto, al menos parece bien confeccionado. Precisamente la actuación más pobre la ofrece el actor más conocido, Jerry O'Connell («Crossing Jordan», «Sliders»), un actor bastante limitado, como Laird. El resto del grupo protagonista lo conforman Jerry Minor como Aubrey, Fred Goss como Gracen y Tim Peper como Dougie.

A pesar de su dudoso futuro «Carpoolers» es una serie prometedora; si vamos a tener la oportunidad de comprobar las expectativas, sólo el tiempo lo dirá. La serie gira en torno a situaciones mundanas, cotidianas; pequeños elementos que se convierten en cuestiones primordiales a los ojos de los protagonistas. En ese sentido nos recuerda a series como «The Office». Por supuesto no alcanza su nivel (ninguna lo hace) pero, aunque aún es pronto para juzgar, «Carpoolers» parece tener los mimbres adecuados para conformar una de esas series amables que sin llegar a ser un hit agradece a los espectadores su confianza con un rato ameno y divertido.

Por Javier García, hace 6 meses y 26 días

«Cavemen»: Primer episodio

CavemenHablamos ahora de uno de los estrenos más flojos de la nueva temporada (lo que ya es mucho decir en este nefasto año) «Cavemen», una comedia que la ABC empezó a emitir el pasado 2 de octubre con unos aceptables datos de audiencia que empeoraron sustancialmente la semana siguiente.

Argumento: La serie cuenta la historia de un grupo de neandertales que coexisten con nosotros en la época actual, centrándose en sus relaciones personales y especialmente en sus dificultades para convivir con los homo sapiens.

Estando acostumbrados al nacimiento de nuevas series sin el menor ápice de originalidad, basadas en películas, comics o incluso en otras series anteriores, no debería sorprendernos el origen de «Cavemen». Y es que esta producción está basada ni más ni menos que en unos anuncios para televisión de una empresa de seguros. Más allá de si esos anuncios resultan graciosos (que a pesar del éxito y el reconocimiento que obtuvieron tampoco son para tanto), pensar que unos cortos de 30 segundos pueden tener sustancia como para desarrollar episodios de 20 minutos es un razonamiento cuanto menos arriesgado. Y ver el primer episodio no hace sino confirmar estas sospechas, encontrándonos una serie lenta, sin ideas y, lo más importante, en absoluto divertida.

Con «Caveman» hemos asistido por primera vez al caso de la liberación de un episodio que ha resultado ser contraproducente para una serie. Siguiendo la tónica general de esta temporada, el piloto fue filtrado por Internet hace un par de meses. Lo que en otros casos terminó generando popularidad y expectación a través del boca a boca (habría que empezar a hablar del «blog a blog»), para esta serie sólo ha ocasionado una avalancha de críticas negativas que la enterraron antes incluso de su emisión oficial. Sólo quedaba por ver la reacción del público general, y hasta ahora parece que está dando la espalda a los cavernícolas. Lo peor de todo es que el fracaso de «Cavemen» se está por llevando por delante a «Carpoolers», su compañera de hora en la ABC, una serie de la que ya hablaremos y que resulta bastante más interesante.

Es difícil hacer una valoración de los actores, enterrados bajo kilos de maquillaje y obligados a recitar diálogos estúpidos. De hecho en ocasiones hasta es complicado diferenciarlos. En cualquier caso ninguno de ellos logra mejorar el nivel de la serie. Los desconocidos Dash Mihok , Nick Kroll y Bill English interpretan a los peludos protagonistas.

«Cavemen» es una de esas series que nunca debería haber visto la luz. No hay en ella absolutamente ningún elemento que pueda hacer pensar en el éxito de este producto. Una de las mejores comedias de la la actualidad, si no la mejor, es «30 Rock». «Rockefeller Plaza», como se llama aquí en España, es una serie rápida, ágil, dinámica y sobre todo divertida. «Cavemen» es exactamente lo contrario: lenta, estática, aburrida. Algún directivo ha debido pensar que ponerle una cara de mono a los protagonistas era suficiente para convertir en comedia lo que más parece un documental sociológico. Porque en esta serie se observa cierto tono de parodia con las relaciones raciales (sólo hay que cambiar «cavernícola» por, por ejemplo, «negro»). Pero ni siquiera eso la hace interesante.

Por Javier García, hace 7 meses y 1 día

«Big Shots»: Primer episodio

Big ShotsOtra serie que se salva de la quema de esta temporada: «Big Shots», una producción que no pasará a la historia de la televisión pero que cumple notablemente su cometido de entretener al espectador. Sin embargo la prudencia nos aconseja no encariñarnos en exceso con ella; se estrenó el 27 de septiembre en la ABC con unos más que discretos resultados de audiencia para desplomarse, quién sabe si definitivamente, en su segunda semana.

Argumento: «Big Shots» se centra en la vida de cuatro hombres de éxito, con una carrera profesional impecable pero una vida personal que parece derrumbarse por momentos: James Walker, CEO de Amerimart Industries, descubre que su mujer le estaba engañando con su jefe recién fallecido; Duncan Collinsworth, CEO de Reveal Cosmetics, oculta tras sus numerosos affairs que sigue enamorado de su ex-mujer; Karl Mixworthy, presidente de Flexor Williams, intenta condimentar su aburrida vida con una amante que le causará más de un disgusto; y Brody Johns, fundador de Alpha Crisis Management, un experto en gestión de situaciones de crisis que sin embargo no puede ni llevar la contraria a su dominante mujer.

«Big Shots» es un producto novedoso sin serlo realmente; sería la típica serie de mújeres de éxito si no fuera porque sus protagonistas son hombres. Normalmente en cine y televisión las mujeres triunfadoras son tratadas desde el prisma que otorga su condición de mujer, como si ese hecho fuera más definitorio que el éxito en sí mismo. Como muestra esta temporada tenemos en parrilla el vergonzoso ejemplo que representa «Lipstick Jungle». Sin embargo «Big Shots» da una vuelta de tuerca a esta aproximación y nos presenta un grupo de hombres exitosos, centrándose en su condición de hombres y no en sus logros profesionales. Frases como «los hombres somos las nuevas mujeres» o «ahora las mujeres son más hombres que los hombres» sirven como declaración de intenciones y desvelan el tono general de la serie.

El reparto nos da dos de cal y dos de arena. La serie se asienta sobre los personajes de Michael Vartan (Alias) y Dylan McDermott («El Abogado»), dos pedazos de carne sin ningún tipo de don para la interpretación. Sin embargo de complemento encontramos a los magníficos Christopher Titus («Titus») y Joshua Malina («Sports Night», «The West Wing»), dos actores por los que tengo especial simpatía y que encajan como un guante en la tónica de la serie. Los cuatro forman un grupo heterogéneo que funciona bien por momentos, aunque la falta de química de Vartan y McDermott con el resto de actores se acaba notando.

Es una lástima que «Big Shots» parezca tener las semanas contadas. O mucho mejoran sus datos de audiencia o la cancelación anticipada parece su único destino. Y es una lástima porque, sin llegar a ser una gran serie, el punto de vista novedoso que presentaba, y que parece una reacción lógica al gran número de producciones artificialmente feministas que rebosan la actual parrilla, puede dar bastante juego. Además da la impresión de que la parte cómica de la serie, bastante mejor explotada que la dramática, todavía no se había terminado de aprovechar en toda su extensión. ¿Las razones del fracaso?. Es difícil encontrar un culpable. Unas promociones nefastas (la ABC se está luciendo últimamente) y esa imagen de «Hombres Desesperados» (es decir, de versión masculina de «Mujeres Desesperadas») que se ha intentado proyectar por supuesto no han ayudado. Que muchos críticos o pretendidos críticos hayan ahondado en esa idea sin haber visto ni siquiera la serie, tampoco.

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