Por Javier García, hace 4 años y 8 meses

«Greek»: Primera temporada

GreekOtra de las series que se han estrenado este verano es «Greek», un drama adolescente («drama» en el sentido americano del término, por supuesto) que se estrenó el 9 de julio en ABC Family. Se une de esta forma a «Kyle XY», otro producto de la filial de la ABC que pretende aportar cierta calidad a las series «para toda la familia».

Argumento: Rusty Cartwright, un cerebrito de buen corazón, afronta con ilusión su primer año en la universidad. A pesar de la oposición de su hermana Casey, una popular chica que también vive en el campus, Rusty decide unirse a una hermandad, viéndolo como una oportunidad de salir por fin de su cómodo y previsible entorno.

La serie no es tan mala como puede parecer por el argumento (lo cual no es ni mucho menos complicado), aunque sólo sea por un factor: el personaje principal no está excesivamente caricaturizado. Presentar a un nerd que intenta encajar, pero siendo consciente en todo momento de quién es e intentando no traicionar sus principios, es algo digno de resaltar, especialmente teniendo en cuenta las lamentables propuestas que se suelen hacer con este tipo de personajes. Además, a pesar de ser una serie ambientada en la universidad, «Greek» intenta alejarse de desfases estúpidos al estilo de «American Pie» y similares, lo cual también es de agradecer.

Otro punto a favor de la serie es el descubrimiento del actor Jacob Zachar en el papel de Rusty, aportando una interpretación medida y creíble, consiguiendo la identificación con un personaje que termina siendo entrañable. Por el contrario el resto del reparto es bastante flojo. Spencer Grammer, hija de Kelsey Grammer («Frasier»), como Casey, la hermana del protagonista; Scott M. Foster como «Cappie», el antiguo novio de Casey y presidente de la hermandad de Rusty; Jake McDorman como Evan, enemigo natural de «Cappie» por ser el nuevo novio de Casey y además presidente de la hermandad rival; y Paul James como Calvin, otro estudiante en su primer año en la universidad que acaba confraternizando con Rusty. Todos ellos son unos casi completos desconocidos y ofrecen unas actuaciones bastante mediocres y estereotipadas.

A pesar de que el personaje principal pueda resultar interesante, la serie no alcanza el nivel suficiente como para conformar un conjunto atractivo. Más allá de las pobres interpretaciones de los secundarios, «Greek» está evidentemente dirigida a adolescentes, por lo que al resto el argumento le puede resultar poco interesante. Además, al ser una serie ambientada en la universidad, por mucho que intente distanciarse de las alocadas comedias universitarias acaba cayendo en la misma serie de tópicos que ya hemos visto mil y una vez. Por si fuera poco, todas las tramas que dejan de lado al protagonista son bastante estúpidas y aburridas, especialmente las que conciernen a la hermandad de Casey. Y aunque se vislumbra cierto tono de crítica (o de mofa) hacia las hermandades, éste no está lo suficientemente definido como para ser destacable. En definitiva, una serie pasable para adolescentes que dificilmente gustará a nadie más.

Por Javier García, hace 4 años y 8 meses

«Damages»: Primera (y única) temporada

DamagesSaturados como estamos de pre-estrenos filtrados y noticias de nuevas incorporaciones, podemos caer en el error de olvidar que en la temporada estival se siguen programando series. Durante estos meses se emiten algunas ya conocidas como «Weeds», «Monk», «Los 4400», «Big Love», «Psych»... y otras propuestas interesantes que se han estrenado recientemente como «Mad Men», de la que pronto hablaremos, o «Californication», que ya comentamos antes de que se estrenara. En este segundo grupo entra también «Damages» un drama legal en forma de miniserie de 13 episodios que FX Networks empezó a emitir el pasado 24 de julio.

Argumento: Ellen Parsons es una joven y prometedora abogada a la que se le presenta la oportunidad de trabajar para la prestigiosa firma Hewes & Associates, dirigida por la admirada y a la vez temida Patty Hewes. A pesar de las diversas advertencias que recibe sobre los peligros de involucrarse con la implacable litigante, Ellen decide aceptar el trabajo. Seis meses después es detenida por la policía al ser hallada por la calle casi desnuda, en estado de shock y cubierta en sangre.

Tengo la buena costumbre de ver al menos los primeros episodios de todas las series que pueda conseguir. Esto me permite ahora estar disfrutando de «Damages», ya que en un principio por el argumento y lo poco que había leído sobre ella no me llamaba excesivamente la atención. Cuando leí frases como «una firma de abogados que acepta los casos que otras rechazan», «una delgada línea que separa el bien del mal»... me vino a la mente «El Abogado» («The Practice»), una serie que allá por finales de los 90, aún teniendo aspectos interesantes, nunca acabó de engancharme. Sin embargo cualquier parecido entre estas dos producciones es pura coincidencia. Para empezar «Damages», al ser una miniserie, tiene un formato muy diferente. De hecho su factura se asemeja más a una película que a un producto para televisión, con algunas escenas pausadas que normalmente las series no pueden permitirse. Esto sin embargo no redunda en una falta de ritmo, especialmente hacia el final de los episodios cuando los acontecimientos se desencadenan de una manera soberbia.

El planteamiento inicial es llamativo, dejándonos entrever de inicio las consecuencias finales, sin por supuesto llegar a desvelar exactamente los hechos acaecidos. Por lo que la serie se desvela como una especie de flashback continuo de sucesos que han tenido lugar en los últimos seis meses. Un recurso que ya utilizó el año pasado la fallida «The Nine», aunque en su caso se centraba más en los acontecimientos del presente con retazos del pasado, justo al contrario que «Damages». El argumento logra atrapar al espectador, especialmente a partir de los magníficos últimos minutos del primer episodio, y al ser una serie cerrada en cuanto a número de episodios se espera un final coherente y conclusivo, lo que aumenta el interés por seguir la trama.

Como falsa protagonista y gran reclamo de la serie encontramos en el papel de Patty Hewes a Glenn Close, una actriz en mi opinión algo sobrevalorada y en ocasiones hasta cansina, pero que en «Damages» hace una gran labor. Y digo falsa protagonista porque, a pesar de encabezar los créditos, en realidad la serie está narrada desde la perspectiva de Ellen Parsons. Interpreta a la joven abogada Rose Byrne, rostro no muy popular que sin embargo ha protagonizado películas como «Wicker Park» (infame versión de la maravillosa película francesa «L'Appartement»), «Sunshine» o «28 Días Después». Destaca además en el reparto un gran Ted Danson como el magnate Arthur Frobisher, en un papel muy alejado de los personajes que le dieron la fama («Cheers», «Becker»).

El gran lastre de la serie puede ser la temática judicial, ya que los dramas legales han sido sobre-explotados en televisión hasta el punto de convertirlos en productos poco atrayentes. Sin embargo la trama judicial es sólo un marco circunstancial en «Damages», y en ella encontraremos pocos elementos de género. Al contrario, la serie se centra más en las interrelaciones de los personajes y en un argumento que en el fondo se muestra como un misterio que se va desvelando lenta pero firmemente. Nos encontramos sin duda ante la serie del verano.

Por Javier García, hace 4 años y 8 meses

«Bionic Woman»: Episodio piloto

Bionic WomanUn nuevo pre-air de una serie, y una nueva decepción. En una nueva temporada que se antoja la más floja de los últimos años en cuanto a calidad de los estrenos se refiere, «Bionic Woman» (NBC, 26 de septiembre) viene a confirmar nuestro pesimismo con un piloto que deja mucho que desear. De hecho vi el episodio filtrado hace varias semanas, pero su poco interesante propuesta me había hecho resistirme a escribir sobre ella hasta ahora.

Argumento: Jaime Sommers lleva una vida normal y corriente como camarera, haciendo además de madre para su hermana pequeña Becca. Sin embargo un día su vida cambia de forma radical al sufrir un grave accidente de coche. Su novio Will lleva a cabo una operación en la que, además de salvar su vida, realiza sobre ella modificaciones en su cuerpo que la otorgan increibles capacidades, como una fuerza y una visión sobrehumanas.

Lo mejor que se puede decir de esta serie es que tiene una producción excelente, con una puesta en escena muy cuidada y por lo general una imagen bastante atractiva. Pero las alabanzas se van a acabar ahí. Más allá de la premisa inicial, que gustará o no dependiendo de las aficiones de cada uno, cualquier rastro de buen hacer en el argumento básico o en el guión se diluyen en una maraña de escenas pretendidamente espectaculares pero totalmente vacías de fundamento. Los personajes, insulsos y deslavazados, vagan sin rumbo y no logran en ningún momento conectar con el espectador, siendo precisamente la frialdad desprendida la mayor rémora de la serie, pese a su excelencia técnica.

La serie es, por supuesto, una revisión de otra de los años 70 del mismo nombre, que a su vez era un spin-off de «The Six Million Dollar Man», que a su vez estaba basada en una novela de Martin Caidin... Más allá de la evidente falta de originalidad que denota esta «Mujer Biónica», el producto no aporta nada nuevo al género «chica guapa pero sobradamente preparada trabaja para organización secreta», instaurado por series como «Nikita», «Alias», «Dark Angel», «Painkiller Jane»... Precisamente con esta última tiene varios puntos en común, y el fracaso de audiencia de la rubia inmortal debería haber alertado a los responsables de «Bionic Woman». Por cierto, entre esos responsables destaca como creador y productor ejecutivo David Eick, productor y guionista de algunos episodios de «Battlestar Galactica».

El reparto es bastante limitado y no logra salvar la serie. Unos casi desconocidos Michelle Ryan (Jaime Sommers) y Chris Bowers (su novio Will Anthros) aportan unas interpretaciones bastante planas. Como hermana de Jamie encontramos en el piloto a Mae Whitman («State of Grace», «Arrested Development»), pero ese personaje ha cambiado de actriz (y de paso ha perdido la sordera), por lo que en los episodios oficiales el papel recaerá sobre Lucy Hale. Lo más destacado en este aspecto es la presencia del muchas veces enigmático Miguel Ferrer («Crossing Jordan») y de Katee Sackhoff, la ya inolvidable Starbuck («Battlestar Galactica»).

A pesar de los cambios que se efectuarán en el paso del piloto al primer episodio definitivo, es casi seguro que ninguno de éstos cambiará en esencia esta producción, por lo que lo más probable es que «Bionic Woman» sólo termine gustando a los aficionados incondicionales de la ciencia ficción. Muy poco recomendable.

Por Javier García, hace 4 años y 8 meses

«Lipstick Jungle»: Primer episodio

Lipstick JungleDentro de una pretemporada de series llena de estrenos de un nivel, por lo general, bastante mediocre nos llega «Lipstick Jungle», un producto que ni mucho menos va a cambiar esta tónica, y que la NBC estrenará oficialmente y si nadie lo remedia el 20 de junio.

Argumento: La editora de una revista Nico, la presidenta de un estudio cinematográfico Wendy y la diseñadora de moda Victory se encuentran entre las 20 mujeres más poderosas de Nueva York, sin embargo sus vidas profesionales y sobre todo personales no están del todo asentadas. Sus prolíficas carreras apenas les dejan tiempo libre para llevar una vida normal, pero ni siquiera su faceta profesional tiene garantizado el éxito, al encontrarse con diversos escollos en sus respectivos trabajos.

La auto-denominada heredera de «Sexo en Nueva York» («Sex in the City») está basada en un libro de Candace Bushnell y se centra en la vida de tres exitosas neoyorkinas. Teniendo en cuenta que Candace Bushnell es la autora de la columna semanal que dio pie a «Sexo en Nueva York» y que ambas series comparten gran parte del equipo de producción, las analogías son más que evidentes. Sin embargo «Lisptick Jungle» resulta ser un producto de una calidad infinitamente inferior, tanto en concepto como en ejecución. Que se haya rodado un piloto de esta serie es comprensible; la que protagonizara Sarah Jessica Parker, con sus virtudes y sus defectos, fue un éxito y de cierta manera marcó una época, e intentar repetir resultados partiendo de la misma base debió resultar tentador a los productores. Sin embargo, que alguien haya visto el lamentable resultado en el que ha declinado esa idea y aún así haya dado luz verde a una primera temporada es un caso digno de estudio.

Uno de los mayores lastres de la serie son unas interpretaciones forzadas y fuera del tono general de la serie. Kim Raver («24», «The Nine») está simplemente correcta como Nico O'Neilly, sin embargo las actuaciones de Brooke Shields («De Repente Susan») como Wendy Healy y Lindsay Price como Victory Ford son sin duda de lo peor que se ha visto en mucho tiempo en la pequeña pantalla. Especialmente sangrante es el caso de Brooke Shields, cuyas muecas son más propias de la más tonta de las comedias que de un drama, por poco serio que éste sea. Más allá de las tres protagonistas nos encontramos una pléyade de personajes secundarios y pequeños papeles que parecen interpretados por verdaderos aficionados. Sólo cabe hacer una excepción en este aspecto con Edward Herrmann («Chicas Gilmore»), que se salva de la quema a duras penas.

Sin embargo, por muy bajo que esté el nivel el interpretativo, no es éste el mayor problema con el que se encuentra «Lipstick Jungle». Una serie que supuestamente pretende apelar a un público femenino no puede adoptar la imagen que finalmente termina proyectando de las mujeres. Un inicial feminismo de postal va dando paso progresivamente a una descripción de las tres protagonistas como inseguras, frívolas y, la mayor parte del tiempo, estúpidas, sin que el espectador acierte a comprender cómo semejantes especímenes pueden haber alcanzado el éxito. Un exito que por inexplicable se introduce en la trama de forma totalmente artificial (la lista de las mujeres más poderosas de Nueva York) en uno de los muchos recursos forzados que tiene la serie.

En definitiva: mala. Muy mala.

Por Xavier Hernández, hace 4 años y 8 meses

Avance de la tercera temporada de «Prison Break»

Michael Scofield«Prison Break» es una de esas series que acabas viendo por recomendación de algún conocido y que termina siendo como una adicción, algo al estilo de «Perdidos», pero con el añadido de que personalmente, tiene mucho más ritmo y se hace mucho mas llevadera. No olvidemos que se llevó el premio que otorga el Foro del Espectador a la mejor serie del año.

La noticia es que se ha lanzado un vídeo promocional de la tercera temporada y la cosa promete.

El 16 de septiembre se estrenará el primer episodio y según lo poco que se puede adivinar del vídeo, la trama se volverá a desarrollar en una cárcel, pero esta vez con el añadido de que no será una cárcel usual, sino más bien un infierno en el que los policías no tienen control alguno de la situación. Nuestro ídolo Scofield tendrá que trabajar con el agente Mahone (sí, el mismo que le persiguió toda la segunda temporada) y otros viejos conocidos para salir con vida de la penitenciaria de Sona.

Por suerte para la audiencia española, La Sexta ya ha comprado los derechos para la retransmisión de la tercera temporada, aunque no se tienen más datos sobre cuándo empezará su retransmisión en España

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